Imperial Cleaning

Contenido agregado recientemente

A la muerte de mi madre.

12 opiniones en “Que busca una mujer en un hombre”

Pacto con el Diablo

Archivado desde el original el 20 de agosto de Consultado el 25 de julio de Todo lo que Necesitas Saber Acerca del Mundo. Harper Collins E Books. Noticias Historiales de Venezuela. Volumen 2 - Pedro Simon Error en la cita: Vistas Leer Editar Ver historial.

Teodoro Rivas Latorre Ernesto Sevilla. En la octava temporada es adoptado por una familia rica. De mayor quiere ser modelo. En la octava temporada es adoptada por una familia rica. Se entretiene con sus tres hermanos y su familia. A veces se aprovecha de sus padres mediante sobornos como su hermana Carlota. Es el hijo de Judith y Enrique. A pesar de que Enrique es su padre, Judith le dice a todos los vecinos que oficialmente se llama Dylan Becker.

Araceli Madariaga de la Vega Isabel Ordaz. Dame madre tus caricias. Otra vez tus bendiciones. Hoy quisiera vieja linda. No tengo madre reparos. Madre de esta osamenta universal. Pasividad humana que gotea en cada minuto. Golondrina que brinda calor. Hogar que levantas sin padre. Despiertas voluntades serenas y sutiles.

Me acerco hacia tu alma. Siento otra vez tu pecho. Ni Dios puede pagarte tus espinosas treguas. Toma mi luz de tu alma.

Como el amanecer del mar ilusionado,. Como las palmeras empinadas y alegres. Como el sol hermoso. Por las calles cortas y empedradas. De tanto sufrir y caminar.

La joven educada y obediente. La Madre, a pesar de cocinar,. Libertinos y renegados son aquellos. Segundo Teodoro Peralta Ramos. Por eso es que contemplo tu amor y tu ternura,.

Por todo lo que has hecho. Versos de mi alma. Esa mujer que en sus brazos me sostuvo. Es la inefable luz de primavera. Esplendorosa perla de azucenas revestida. Sus ojos son dos luceros que me miran tiernamente. Se ha mostrado tan inquieta, tan activa,.

Por la grandeza de esa flor inmarcesible. Poetas y narradores de la provincia de Hualgayoc. Pues curaste mis heridas y ablandaste mis congojas,. El esfuerzo de ser madre, madre no hay con que pagarlo. Por ser norte embanderado sobre el polvo de mis huesos. El recuerdo de una madre, no se olvida, no se olvida.

Inmortal en tu plegaria y por siempre bondadosa. Cual estrellas musicales en el altar de una virgen. Sobre el pecho de los justos para normar su futuro. Es tu amor un paradigma, digna maestra del mundo. Con el afecto sincero de un hijo que no te olvida.

Atesorando tu ejemplo voy en busco de algo nuevo,. Sin temer a los abismos, sin temor a las espinas. Madre, es de noche.

Te amo tanto y te doy gracias. El tan solo pensar separarme de ti. Madre, te llevo en mi mente. Virtuosa, primordial y compasiva,.

Ser hijo bienhechor a ti se debe,. Mamita de valor inmensurable,. Que Dios omnipotente te bendiga,. El papel de tus palabras. Encarnas todo ello, no eres algo, eres alguien. Aquello por lo que el hombre lucha: Un mundo solidario, donde la justicia quepa, si hablamos de paz.

Todo eso lo aprendimos de ti, querida Madre. Hechura del amor infinito de Dios. El pan de amor. El pan de vida.

El pan de muerte! Que vas a diestra y siniestra. No hagas sandeces mujer. Clava la rodilla en tierra. En el umbral de esta tarde. Y, en mil luceros cabalgas. Bella cual una flor,. Que lo pases muy feliz. Eres rosa aromada y muy fiel.

Linda como una rosa y fiel. Ala veloz con la que raudo, vuelo. Has sembrado un universo de albas. Donde vuelan las palomas. Como blanco emblema de la paz. Bello y apacible lugar. Saludan con sus copas al cielo. En el fondo, en el fondo. Alrededor el verdor diverso anima. Lo mismo, a reojo. La galana y amada pradera. Las miradas esperanzadas albergan. Ya los granos de las mieses, explotadas,. No se vuelven polvo.

En lo tres molinos. Hoy las piedras grandes. Con su mirada de luz. Ya los quipes del sabroso polvo,. No pasean del campo a la ciudad. Ni de la ciudad al campo el panllevar. Ven hijo y recuesta tu cabeza en mi pecho,. Tus dolores ahora son grandes. Sabes hijo, cuando abrimos las alas,. A ces todo es noche,. Al final del camino hallaras, la luz. Ni juzgar tus errores,.

El nido de donde volaste. Mantiene tu tristeza maternal para ti. Y en el encontraras siempre paz. Tu madre ayer, hoy y siempre. No soy el recuerdo de un momento. Bendita su sangre que la nutre,. Bendita tu vida si das vida a otra vida. Bendita tu mujer que eres madre.

Mis manos sin tus manos. Mi ama tiene sed de tus caricias. El alma se me oprime,. Al recordar tu imagen. Si hubiera podido decir. A cubrir con tus alas nuestras vidas,. Le han brotado alas de invisible amor. Ahora vuelo el mundo. Y hay cadencia de flores,. Mi pecho tiene un ritmo. Florecieron mis manos, mis ojos y mis pies. Quiero abrazar el mundo. En actitud de amor. Madrecita Angelita, desde el amanecer. Madrecita Angelita, te recuerdo alegre,. Trujillo, 5 de enero de Eras inalcanzable en el viento.

Tu casa y la iglesia.

Header$type=social_icons

Share this: